Cuando somos pequeños y vamos a la playa, lo primero que queremos hacer es ir corriendo al agua. Sin embargo, después de comer, nuestra madre siempre nos frena y nos dice "tienes que esperar unas horitas antes de meterte, que acabas de comer y puede darte un corte de digestión". En mi caso eran unas tres eternas horas en las que no paraba de preguntarle a mi madre cuanto tiempo faltaba.
Hoy os vamos a desvelar si habéis estado sufriendo la espera para nada.