Buenas tardes a todos :)
Somos muchos los que caminamos descalzos por casa y sin embargo, desde pequeñitos nuestros padres nos han reñido por hacerlo. Papá, mamá, caminar descalzo es buenísimo para nuestros pies.¡Aquí os explicamos el porqué!
Con el paso del tiempo y con el uso del calzado la práctica de caminar descalzo se ha ido perdiendo, práctica que beneficia a nuestro organismo en muchos sentidos.
Según el director del instituto de Dermatología Integral, caminar sin calzado unas horas al día en un ambiente limpio y protegido, como nuestra casa, ayuda a la transpiración de nuestra piel y nos ayuda a descansar de tacones y hormas estrechas. Caminar sobre arena en la playa masajea y relaja los músculos y libera la piel de durezas, ya que la arena actúa como un exfoliante natural. Aunque debemos tener en cuenta que al caminar descalzos, nuestros pies están desprotegidos y necesitaremos cuidados de hidratación, limpieza y protección extras.
